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martes, 24 de marzo de 2009

Cómo entrevistar a famosos mentirosos

Esta mañana terminé de leer la entrevista que Rolling Stone le hizo al actor Robert Downey Jr. Busqué la nota en el sitio online de la revista pero no la encontré, así que tendrán que disculparme y confiar en mi descripción.

Una vez más, esa revista me dio lecciones de periodismo. El periodista (cuyo nombre no recuerdo) va desmenuzando la personalidad de este tipo de una forma magistral: sin entrar en controversia con él, va metiendo comentarios y ordenando la información sobre su vida de modo que logra transmitir al lector una idea del tipo exactamente contraria a la que el actor quiere dar de sí mismo.

Pero repito, lo hace sin entrar a polemizar con él. Y el recurso más potente es tomar en serio la propia declaración del actor de que él solamente actúa, y aplicarla a todas las mentiras, medias verdades y elipsis del actor. Abstrayendo la cosa, diríamos que todo lo que hace el actor mientras habla con el periodista es parte de una actuación, y por ende, de una tarea de esconder a su verdadero yo detrás del escudo del personaje.

Y el periodista nos lo dice con una calidad impresionante, con bocadillos que mete entre declaración y declaración, mostrando cómo el Downey se escapa de sí mismo, al menos mientras está frente al cronista. El periodista, en definitiva, nos muestra la verdad, y aunque no puede decirnos qué hay más allá, nos deja a las puertas de ese más allá, para rematar, al final, con un "hay que reconocérselo: actuó bien".

Bueno, algo parecido hace el escritor Luis Racionero en una entrevista que publicó hoy La Vanguardia. El titular que eligió el entrevistador es la cita "Mi madre me hizo machista", pero en realidad, a lo largo de toda la entrevista Racionero exopne, sí, su versión que se convirtió en un misógino, pero fundamentalmente que no es un machista.

Racionero muestra -y se encarga de decirlo- que es un dominado por las mujeres, poniéndose en un lugar que estaría cerca del polo opuesto del machismo. No digo que lo esté, digo que está cerca (porque claramente no es feminista, como ya lo sugerí).

Y en definitiva, con una técnica muy distinta, la entrevista logra transmitirnos la impresión de que el personaje es algo bien distinto de lo que manifiesta ser.

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lunes, 11 de agosto de 2008

Cómo presentar una entrevista periodística

A grandes rasgos, existen dos formas de presentar una entrevista: pregunta-respuesta y relatada con entrecomillados. Cualquiera de las dos pueden ser utilizadas para su publicación en un blog; sin embargo, creo que la entrevista narrada con entrecomillados es más compatible con el formato de los diarios tradicionales, en los cuales el lector busca una mayor contextualización, profundización e interpretación.

Así que quedémonos con la de pregunta-respuesta. Pero antes de pasar a ver el formato, recordá que antes debés realizar una pequeña introducción, tanto del personaje entrevistado sobre el tema del que se trata la entrevista, para que el lector sepa si le interesa o no leerla.


Fuente

-¿Es necesario insertar un guión antes de la pregunta?

"No. Es sólo un formato. El formato que estoy utilizando ahora es el de la pregunta guionada y la respuesta entrecomillada".

¿Qué otros formatos se pueden usar?

Este, que es la pregunta en negrita y la respuesta en letra regular.

Lector de Cyblioteca: ¿Hay más?

Cyblioteca: Sí. Por ejemplo, colocar el nombre o las iniciales del entrevistador y del entrevistado antes de cada intervención de uno y otro, y dos puntos. Una forma muy cómoda de adaptar este formato es poner los nombres completos en la primera intervención de cada uno de los participantes, y luego seguir con las iniciales en las siguientes intervenciones.

Y no te olvides: siempre que vos o tu entrevistado tengan algo que decir respecto a una tercera persona o tema, linkealo. El link es el "core" del texto en internet: podés enriquecer en mucho la entrevista, a la vez que alivianarla y darle fluidez.

El mejor ejemplo de entrevista online que he encontrado es el de La Vanguardia. Aunque no utilizan muchos links (no olvidemos que se trata de la sección online de un medio tradicional), ponen la medida justa de lo que un lector de internet quiere leer: entrevistas cortas pero incisivas, y sobre todo, preguntas y respuestas cortas, concisas y precisas. Si siguen el modelo de La Vanguardia y le agregan links, no pueden fallar.

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domingo, 10 de agosto de 2008

Cómo hacer una buena entrevista

Si sos blogger y te interesa hacer "periodismo ciudadano", acá van algunos tips para poder hacer una buena entrevista periodística. Llevo sólo 9 años de profesión, pero en ellos he realizado unas cuantas entrevistas, desde políticos hasta rockers (la mayor parte de ellas para Ultimas Noticias) que me han dado una buena experiencia en la materia.

Los tips que dejo acá son para el momento de la entrevista en sí, no de su transcripción. Esto será objeto de un futuro post.


Fuente

1. Que sea personal. Veo en la blogósfera muchas entrevistas de bloggers a bloggers, o de bloggers a gurúes, que se hacen vía email. En periodismo no hay nada como el contacto mano a mano con el entrevistado; los gestos, el tono de voz, el vestuario, el ambiente, son todos elementos que agregan valor a la nota y que, con un poco de oficio, pueden ser muy bien explotados. Así que si tenés a tu entrevistado geográficamente disponible, procurá que la entrevista sea en persona. En caso contrario, es preferible el chat que el email, por la espontaneidad.

2. Si seguís el paso número uno, se te abre una gama de posibilidades para elegir el sitio. El espectro iría desde los sitios más impersonales (una ofina, por ejemplo) hasta los más personales (la casa del entrevistado). Si vas a hacer la entrevista en la oficina, tené en cuenta que es muy probable que interrumpan varias veces con llamadas telefónicas -al entrevistado, vos ya tenés el celular apagado- o entradas de la secretaria para hacer consultas. Por lo tanto, la balanza se inclina a favor de los sitios más personales, donde el entrevistado se siente más cómodo. Por experiencia personal, el lugar que más me rinde es un bar o restaurante: no hay nada como compartir un almuerzo o cena con el entrevistado, o simplemente tomarse unos tragos. El lugar está a medio camino entre lo impersonal y lo personal, entre lo público y privado, y tiene la ventaja de que sacás al entrevistado de sus lugares de rutina, lo cual lo hace sentir que está "afuera" y que lo que se dice allí tiene carácter de confesión. Si lográs que se tome unos whiskies de más podés obtener un plus de información ;)

3. La indumentaria. Algunos periodistas dan exagerada importancia a este ítem. Muy habitualmente, tratan de mimetizarse con el que será su interlocutor. Si van a entrevistar a un militar se ponen un traje duro, si van a entrevistar a una estrella pop se ponen camisas brillosas. Esta era una práctica odiosa que yo compartía, estúpidamente, los primeros años en que ejercí la profesión (exonéreseme de las camisas brillosas, que jamás usé), hasta que me di cuenta de que la mejor manera de crear distensión es vestirse "normalmente", con la ropa que a uno le gusta. Por favor, eviten la ropa demasiado formal, que crea distanciamiento (salvo que entrevisten a un presidente o estén en un ambiente muuuy formal), así como la ropa muy informal, que crea sensación de desprolijidad y/o desprecio.

4. Prepará la entrevista. Esto es sumamente importante y tiene múltiples motivos: el entrevistado va a notarlo y a sentir el respeto y la importancia que le das; puede salvarte de eventuales "pozos" de silencio; estás mejor preparado para las repreguntas, ya que no te pueden engañar; y más generalmente, sabés de qué estás hablando y con quién. Para todo esto es indispensable que leas el background del entrevistado y que tengas claro qué querés averiguar en la entrevista. Esto te ayudará a elaborar un plan de preguntas. El plan de preguntas debe ser una hojita con los temas principales que querés tocar, pero no las preguntas, salvo que tengas severos problemas de memoria. Que tengas un plan no significa que debas seguirlo a rajatabla. Es más: lo mejor es que seas flexible e improvises en base a ese plan. En definitiva, llevá una base segura sobre la que puedas dejarte llevar.

5. No uses grabador. La tendencia a usar grabadores es muy popular. Sin embargo, los viejos periodistas eran los que hacían las mejores entrevistas. ¿Por qué? Porque no mediaba un aparato voyeurista entre entrevistador y entrevistado. La situación ideal es que la única herramienta que utilices sea la memoria. Como esto es muy difícil, podés ayudarte con lápiz y papel, pero anotando solamente los puntos más importantes. No es necesario que registres textualmente lo que dice el entrevistado; lo principal es que lo mires a los ojos y le sigas el hilo como si fuera una conversación de amigos. A veces puede pasar que el entrevistado te exija que uses el grabador porque tiene miedo de que pongas en su boca conceptos incorrectos. En ese caso, tratá de convencerlo/a de que no es necesario, que no vas a escribir nada que lo/a pueda perjudicar, pero si no lo lográs, no te queda otra que hablar con la lucecita roja encendida.

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